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un estudio sobre adán coprovich

the mask III. Hermenéutica

novela posmoderna

novela posmoderna

¿Es la poesía una gangrena en la prosa que la desguaza y esparce en torno a un epicentro que no se ve?

Fernández Mallo.

Sin bien, a nuestro juicio, tal como venimos argumentando, Fernández Mallo se equivoca al considerar que el Posmodernismo (1) no ha puesto sus semillas en la poesía, hay que reconocer que no ha sido con la misma fecundidad que podemos encontrar en narrativa. Sólo hay pensar que dos de los mayores monumentos de la novelesca tienen ya tintes posmodernos: pienso en la segunda parte de El Quijote y en el Finnegans Wake. Y la recursividad se encuentra de La Biblia a La historia interminable, en la escritura laberíntica de un Borges o en el ars combinatoria. Quizás sea de interés señalar que en la biblioteca de Coprovich se encontraron algunos libros sobre el rótulo "Novelas posmodernas". He aquí una relación de esos títulos:

  • Ejercicios de estilo de Raymond Queneau. Señalemos el interés que esta obra puede suscitar en todo aspirante a escritor pues, como bien reza el título, se basa en un auténtico ejercicio de estilos literarios: una breve anécdota es contada de 99 formas diferentes (entre las que se encuentra el lipograma, por ejemplo, que tanta popularidad ha dado a Pérec y su disaparition).
  • El gabinete de un aficionado de George Pérec. Sobre todo el planteamiento es recursivo: el cuadro dentro del cuadro.
  • Paisajes después de la batalla de Juan Goytisolo.
  • Los cantos de Maldoror de Lautréamont. No sabemos por qué.
  • España, aparta de mí estos premios de Fernando Iwasaki. Autorreferencialidad, ironía, un mismo texto "retocado" al estilo OuLiPo, etcétera.
  • Rayuela de Julio Cortázar. Una de las novelas más importantes e influyentes de la literatura planteaba ya dos líneas de lectura posibles. Famosa fue también la colección "Elige tu propia aventura".
  • Fantomas contra los vampiros multinacionales del mismo autor. Uno de los ejemplos clásicos de unión entre literatura y cómic (indistición entre "arte mayor y arte menor" característicos de la posmodernidad). Algo así hizo Jodorowsky. Laura Esquivel por su parte, si no recuerdo mal, fue la primera escritora (que yo conozca) que adjuntaba un cd de música a una novela donde se escucha esa misma música.
  • Diccionario jázaro de Pávic. Todo diccionario es un escrito rizomático, y esta obra sigue esa pauta como ninguna.
  • La saga / fuga de J. B. de Torrente Ballester.
  • Q y 54 de Wu Ming. Este ejemplo de escritura colectiva es muy demostrativo. También su aventura con el pseudónimo abierto Blissett.
  • El castillo de los destinos cruzados de Italo Calvino.
  • Dublinescas de Enrique Vila-Matas.
  • La Colmena de Camilo José Cela. Ejemplo clásico de protagonista colectivo.
  • Libro de desasosiego de Fernando Pessoa. Encontrado sobre la cama de matrimonio de Coprovich.

 

(1) Para un sentimental vídeo presentación del Posmodernismo pincha aquí.

the mask III. Hermenéutica

the mask III. Hermenéutica

Otra noción importante para nosotros es la de “hermenéutica” (1), que debemos prioritariamente al filósofo Hans-Georg Gadamer y a su libro Verdad y método (1960). ¿Por qué? En mi opinión, la hermenéutica es literalmente un “pensamiento posmoderno”, puesto que no es una suma de saber de validez universal que pueda ser transmitida a unos discípulos, no es una teoría filosófica concreta, ni una orientación; sino simplemente una forma de proceder frente a la palabra humana, hablada o escrita. Su columna vertebral es el diálogo.
El principio ‘diálogo’, y no la transmisión concluyente del saber, lleva implícito un postulado: que en el otro, en el ser-otro del otro, podemos y debemos aprender que quizá somos nosotros los equivocados. Y esta idea tendríamos que completarla con otra: el ser del otro es inaccesible. El ser-otro del otro está en frente de nosotros mismos, frente a nuestro propio ser-otro. Ese ser-otro es ocasión y estímulo, tema y objeto de todo esfuerzo por comprenderse. Y este esfuerzo es universal, porque donde hay seres humanos juntos, en cualquier experiencia en común, también cuando están recogidos en sí, reflexivos, allí siempre está el lenguaje, con ellos y en torno a ellos. Entonces surge la necesidad de entenderse, de entenderse correctamente, y donde falta el entendimiento o aparece un malentendido llega la interpretación. El principio dialógico de la hermenéutica postula ante todo una idea clara: que el entendimiento y el acuerdo no pueden forzarse. Con el lenguaje como lugar de entendimiento posible se abre un espacio de juego para la libertad humana, al que pertenece el reconocimiento de ser-otro como un límite y desafío a la razón.
Gadamer entiende, además, que en el arte hay verdad y que la experiencia estética es una experiencia de la verdad que no puede equipararse a la experiencia de las ciencias. Por eso su interés por el arte, sobre todo el de la lírica, y en éste, el del poema hermético (2). Por último, Gadamer tiende a comprender, como pensador posmoderno, que el ethos ha de tener primacía sobre el logos, el buen juicio ético sobre la fundamentación argumentativa.

 (1) De Hermes. Seguramente su mano, de la que vamos cogidos durante todo el recorrido de este trabajo, sea la culpable de que no nos olvidáramos de hablar de la hermenéutica.
 (2) Interpreta, por ejemplo, a George y Rilke (como también hiciera Heidegger, que se dedicó profusamente a éstos y a Trakl y a Hölderlin, todos ellos, se dice, “poetas de la pobreza”, esto es, del fin de la metafísica).